Conviértete en un camaleón del poker
Conviértete en un camaleón del poker
Si solo existiera un estilo ganador en el poker, solo habría un tipo de ganador. Eso es lo bueno que tiene este juego: el elemento humano es un factor tan largamente contribuyente que tenemos innumerables tipos de personas jugando en forma completamente diferente, todas con el mismo objetivo. Sin embargo, los mejores jugadores son aquellos que aprendieron a jugar todos y cada uno de esos estilos, con lo que se pueden adaptar a cada mesa de juego en particular. Si eres capaz de realizar ajustes cada vez que te sientas frente a una mesa de juego, te será más sencillo ganar dinero.
Me gustan las analogías, así que comenzaré con una. Comparemos al poker con el juego de las ligas mayores de béisbol. Hay muchos jugadores que hacen buen dinero en su carrera con las bolas rápidas, también están los que lo logran con bolas desviadas. ¿Pero no preferirías ser aquel jugador que puede dar con todas y obtener todo el dinero? En el poker, no querrás ser aquél que solo pueda vencer en un tipo específico de juego. Querrás ser capaz de cambiar de marcha y plan de juego para lo que sea que surja de los oponentes.
Primer ejemplo: Comienzas un torneo y estás frente a un montón de caras desconocidas. Estás bastante seguro de que no se trata de jugadores experimentados, por lo que aprovechas para presionar a los oponentes. Ingresando al juego y complicando las cosas podrás acumular algunas fichas.
Segundo ejemplo: El tablero de la muerte. Te sientas y ves que estás frente a John Juanda, Phil Ivey, Daniel Negreanu y Howard Lederer. El plan de juego anterior no funcionará en esta mesa. Estos jugadores pueden destrozarte hasta los huesos. Deberás escarbar profundo en situaciones como esta. No te dejarán tomar los flops o controlar el ritmo del juego. Debes hacer lo mejor para lograr que apuesten. Si te encuentras entre la espada y la pared, busca un lugar en que creas que estás a 50/50 y arriesga allí. Este tipo de mesa no es una buena oportunidad para envalentonarse. Cierto, tuviste la mala suerte de caer allí pero ¿realmente quieres quedarte y ver como aumentan sus montones de fichas? ¡Al menos yo no!
Como oímos muchas veces, no hay dos situaciones idénticas en el poker, y el jugador capaz de reconocerlo y realizar los correspondientes ajustes sera el que se encuentre a menudo entre los ganadores. Enfrentémoslo, no tenemos las habilidades de Phil Ivey o Doyle Brunson; no podemos jugar como ellos en cada mesa (aunque sería bueno, sin duda). Es por esto que debemos planificar y prepararnos lo más posible. Seguro que Phil y Doyle no se preocupan por el tipo de mesa a que se sientan, dado que la dominarán de todos modos. Es muy importante que los pichones como nosotros nos preparemos tanto como podamos. Lo llamo la teoría de Craig Counsel: es un hombre con una habilidad atlética medianamente decente, pero que llega al juego preparado y es capaz de competir exitosamente con aquellos que integran las ligas mayores.
Un último ejemplo y los dejo en paz. Me apunto a un pequeño juego NL de $3/$6 en internet y, para cualquiera que lo presenciara, parecía la peor jugadora del mundo, aumentando en prácticamente cada mano. ¿Crees que los mejores jugadores me dejarían jugar de ese modo? ¡Claro que no! Me castigarían por jugar tantas manos, resubiendo con frecuencia. Sin embargo, en internet hay muchos que simplemente igualan, filosofía correcta pero a años luz de lo que harían los mejores jugadores. Los grandes jugadores jamás te dejarán controlar el ritmo de juego. Cuando te encuentres frente a uno de ellos busca detener la marcha – no los dejes que sean ellos quienes controlen el ritmo del juego.
Me gustan las analogías, así que comenzaré con una. Comparemos al poker con el juego de las ligas mayores de béisbol. Hay muchos jugadores que hacen buen dinero en su carrera con las bolas rápidas, también están los que lo logran con bolas desviadas. ¿Pero no preferirías ser aquel jugador que puede dar con todas y obtener todo el dinero? En el poker, no querrás ser aquél que solo pueda vencer en un tipo específico de juego. Querrás ser capaz de cambiar de marcha y plan de juego para lo que sea que surja de los oponentes.
Primer ejemplo: Comienzas un torneo y estás frente a un montón de caras desconocidas. Estás bastante seguro de que no se trata de jugadores experimentados, por lo que aprovechas para presionar a los oponentes. Ingresando al juego y complicando las cosas podrás acumular algunas fichas.
Segundo ejemplo: El tablero de la muerte. Te sientas y ves que estás frente a John Juanda, Phil Ivey, Daniel Negreanu y Howard Lederer. El plan de juego anterior no funcionará en esta mesa. Estos jugadores pueden destrozarte hasta los huesos. Deberás escarbar profundo en situaciones como esta. No te dejarán tomar los flops o controlar el ritmo del juego. Debes hacer lo mejor para lograr que apuesten. Si te encuentras entre la espada y la pared, busca un lugar en que creas que estás a 50/50 y arriesga allí. Este tipo de mesa no es una buena oportunidad para envalentonarse. Cierto, tuviste la mala suerte de caer allí pero ¿realmente quieres quedarte y ver como aumentan sus montones de fichas? ¡Al menos yo no!
Como oímos muchas veces, no hay dos situaciones idénticas en el poker, y el jugador capaz de reconocerlo y realizar los correspondientes ajustes sera el que se encuentre a menudo entre los ganadores. Enfrentémoslo, no tenemos las habilidades de Phil Ivey o Doyle Brunson; no podemos jugar como ellos en cada mesa (aunque sería bueno, sin duda). Es por esto que debemos planificar y prepararnos lo más posible. Seguro que Phil y Doyle no se preocupan por el tipo de mesa a que se sientan, dado que la dominarán de todos modos. Es muy importante que los pichones como nosotros nos preparemos tanto como podamos. Lo llamo la teoría de Craig Counsel: es un hombre con una habilidad atlética medianamente decente, pero que llega al juego preparado y es capaz de competir exitosamente con aquellos que integran las ligas mayores.
Un último ejemplo y los dejo en paz. Me apunto a un pequeño juego NL de $3/$6 en internet y, para cualquiera que lo presenciara, parecía la peor jugadora del mundo, aumentando en prácticamente cada mano. ¿Crees que los mejores jugadores me dejarían jugar de ese modo? ¡Claro que no! Me castigarían por jugar tantas manos, resubiendo con frecuencia. Sin embargo, en internet hay muchos que simplemente igualan, filosofía correcta pero a años luz de lo que harían los mejores jugadores. Los grandes jugadores jamás te dejarán controlar el ritmo de juego. Cuando te encuentres frente a uno de ellos busca detener la marcha – no los dejes que sean ellos quienes controlen el ritmo del juego.
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