Tres marchas: la segunda marcha
Tres marchas: la segunda marcha
Ayer hablamos de las tres marchas o ritmos de juego en NL Hold’em, la importancia de conocer estas modalidades y saber utilizarlas para introducir variantes. La Marcha A fue la denominada “Doyle”. Hoy trabajamos con la segunda marcha.
Marcha B: “Gus el perezoso”
Este modo consiste esencialmente en una mímica al juego con manos bajas (rag-hand) de Gus Hansen, pero sin todos los envidos. Básicamente, en esta marcha vas a arrastrar a tus oponentes hasta la muerte con algunas manos que son realmente basura. Es un estilo que requiere algunos milagros, pero por la forma en que frustra a los oponentes obtendrás muchísimo cuando ocurran esos milagros y hagan imposible para tus oponentes el descartar la posibilidad de que podrías tener cualquier mano en cualquier momento.
Vistazo general
Jugando “Gus el perezoso” verás una gran cantidad de flops con manos que hacen escaleras, tríos, colores, lo que sea. No hay muchas manos que no juegues, excepto la verdadera basura como 2-9. Si tus cartas pueden formar una escalera y son del mismo palo, es probable que juegues. Y si hay envido pre-flop tanto mejor. Querrás jugar estas manos contra un envido con un gran montón por detrás. Sin embargo, tu no aumentarás pre-flop, ni siquiera con una mano monstruosamente buena. Si puedes atrapara un CR pre-flop con AA o KK, genial, pero si no es así ni te molestes. Este estilo requiere que juegues cada proyecto bastante agresivamente en el flop, para estar dispuesto a jugarlo todo con un proyecto, y para darse cuenta de que se está jugando con malas manos por escaleras y color, no por los pares altos.
El estilo también hace deseable la cautela cuando se hace proyecto de color en el flop y se enfrenta una apuesta con dos o más igualadores que no tengan razones obvias para igualar, dado que estarás haciendo colores débiles durante buena parte del tiempo.
Jugar de esta forma te hace ver como un absoluto idiota, y esa es la belleza del estilo. Puedo decirte cuantas veces he roto un gran par con una mano como 96s y visto al perdedor echarse atrás por la siguiente hora, haciendo todo lo posible para entrar en un gran bote conmigo, olvidando, claro está, que también yo puedo obtener buenas cartas. Tu imagen en la mesa con este estilo es de basura absoluta… pero es así porque así lo queremos. La gente siempre asumirá que estás en algún proyecto y sobre-envidará sus manos, o entrará en pánico cuando tenga una mano decente y en la mesa aparezca 4-6-8, pasando frente a una mano bastante improbable.
Es casi la antítesis de Doyle. Una vez fue descrito este estilo como diciendo que si tomabas el súper sistema y reemplazabas cada instancia de “envidar” con “igualar” este sería el resultado. “Gus el perezoso” es uno de los estilos más pasivos que se pueden imaginar. Siempre estás atrapando, siempre estás dejando a alguien tomar la posta y hacer la apuesta líder por ti, siempre buscando por una mano tan ridícula que nadie sería capaz de creer que la tenías. Cuando no creen, claro, es cuando igualan por su montón.
Las contras: Perderás toneladas de fichas, ganarás una mano grande, luego comenzarás a “sangrar” más fichas. Tus oponentes te pondrán en situaciones duras en que tengas un par en el flop y ellos tengan cartas más altas porque asuman que estás en el proyecto y sus cartas altas son buenas. Se reirán de ti.
A favor: Estarás llevándote sus fichas. Busca información sobre los conceptos de pre-flop e igualar en el juego de grandes apuestas (ya los hemos tratado). Aunque se recomiendan juegos algo más ajustados que los que esta marcha requiere, obtendrás un buen marco conceptual.
Ya es hora de cambiar de marcha, ¿no crees? Mañana hablaremos sobre la tercera y última marcha.
Marcha B: “Gus el perezoso”
Este modo consiste esencialmente en una mímica al juego con manos bajas (rag-hand) de Gus Hansen, pero sin todos los envidos. Básicamente, en esta marcha vas a arrastrar a tus oponentes hasta la muerte con algunas manos que son realmente basura. Es un estilo que requiere algunos milagros, pero por la forma en que frustra a los oponentes obtendrás muchísimo cuando ocurran esos milagros y hagan imposible para tus oponentes el descartar la posibilidad de que podrías tener cualquier mano en cualquier momento.
Vistazo general
Jugando “Gus el perezoso” verás una gran cantidad de flops con manos que hacen escaleras, tríos, colores, lo que sea. No hay muchas manos que no juegues, excepto la verdadera basura como 2-9. Si tus cartas pueden formar una escalera y son del mismo palo, es probable que juegues. Y si hay envido pre-flop tanto mejor. Querrás jugar estas manos contra un envido con un gran montón por detrás. Sin embargo, tu no aumentarás pre-flop, ni siquiera con una mano monstruosamente buena. Si puedes atrapara un CR pre-flop con AA o KK, genial, pero si no es así ni te molestes. Este estilo requiere que juegues cada proyecto bastante agresivamente en el flop, para estar dispuesto a jugarlo todo con un proyecto, y para darse cuenta de que se está jugando con malas manos por escaleras y color, no por los pares altos.
El estilo también hace deseable la cautela cuando se hace proyecto de color en el flop y se enfrenta una apuesta con dos o más igualadores que no tengan razones obvias para igualar, dado que estarás haciendo colores débiles durante buena parte del tiempo.
Jugar de esta forma te hace ver como un absoluto idiota, y esa es la belleza del estilo. Puedo decirte cuantas veces he roto un gran par con una mano como 96s y visto al perdedor echarse atrás por la siguiente hora, haciendo todo lo posible para entrar en un gran bote conmigo, olvidando, claro está, que también yo puedo obtener buenas cartas. Tu imagen en la mesa con este estilo es de basura absoluta… pero es así porque así lo queremos. La gente siempre asumirá que estás en algún proyecto y sobre-envidará sus manos, o entrará en pánico cuando tenga una mano decente y en la mesa aparezca 4-6-8, pasando frente a una mano bastante improbable.
Es casi la antítesis de Doyle. Una vez fue descrito este estilo como diciendo que si tomabas el súper sistema y reemplazabas cada instancia de “envidar” con “igualar” este sería el resultado. “Gus el perezoso” es uno de los estilos más pasivos que se pueden imaginar. Siempre estás atrapando, siempre estás dejando a alguien tomar la posta y hacer la apuesta líder por ti, siempre buscando por una mano tan ridícula que nadie sería capaz de creer que la tenías. Cuando no creen, claro, es cuando igualan por su montón.
Las contras: Perderás toneladas de fichas, ganarás una mano grande, luego comenzarás a “sangrar” más fichas. Tus oponentes te pondrán en situaciones duras en que tengas un par en el flop y ellos tengan cartas más altas porque asuman que estás en el proyecto y sus cartas altas son buenas. Se reirán de ti.
A favor: Estarás llevándote sus fichas. Busca información sobre los conceptos de pre-flop e igualar en el juego de grandes apuestas (ya los hemos tratado). Aunque se recomiendan juegos algo más ajustados que los que esta marcha requiere, obtendrás un buen marco conceptual.
Ya es hora de cambiar de marcha, ¿no crees? Mañana hablaremos sobre la tercera y última marcha.
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